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domingo, 28 de julio de 2013

Madrid 2013

Este año, como todos los años desde hace tres años, me fui con mis amigos Charles* y Antón** de viaje veraniego. Este año había poco presupuesto, así que nos fuimos tres noches a Madrid, destino perfecto para que unos tristes muchachos de provincias se dejen los cuartos en libros y comida basura.

* El de la barbita.
** El de los ricitos.



Cogimos el Alsa a las 10 de la mañana y llegamos allí a las 15:30. Yo por mí lo hubiera cogido a las 6 o inculos a las 0:30, para haber dormido en el bus, pero el hotel nos dejaba entrar a partir de las 14:00, así que era tontería. Ese día no hicimos gran cosa, fuimos de shopping por la ciudad y poco más.





El segundo día hicimos más cosas, visitamos el Museo Naval —Antón es fan— y fuimos al Prado. Quería ver expresamente un cuadrito, un bodegón de caza de José del Castillo que quería utilizar para la portada de un disco, pero al final nada de nada. El cuadro es muy bonito, está en la tercera planta y nadie se pasa por allí a verlo.



Después de ver El desafío de las águilas, bajamos al McDonald's a por una Coca Cola. Ese día también fuimos al Thyssen, pero nada supera lo del topless. El panfletito olía a cómic de Hellboy y lo utilicé a modo de pañuelo improvisado porque a la vuelta Villalpando hedía a heces de caballo.



Bueno, en resumen, otro gran viaje lleno de diversión y cultura. Llevaba muy poco dinero, pero casi que mejor, así sintetizo gastos. Compré sólo tres libros, uno de Moholy-Nagy, otro de Kokoschka y un tercero de pósters de conciertos súper chulo. El año pasado en París volví con doscientos euros en libros, la mayoría morralla, y aunque me dejé en Madrid algún ejemplar muy interesante, me siento menos gastizo y más contento conmigo mismo.
Aunque ahora que lo pienso, me he quedado sin nada de dinero para agosto.

En fin, el año que viene nos vamos a Venecia.

martes, 9 de julio de 2013

Stonefest 2013

Este finde estuve en el Stonefest, en Piedrasblancas, donde tocaron Toundra, Jardin de la Croix y Syberia, entre otros. Había materia para dibujar.


La chica de abajo a la izquierda estaba esperando el bus para ir al Stonefest, pero creo que al final se pasó de largo. Tenía un perfil muy bonito.

 
La famosa actriz Nora Moles también estaba en aquel sarao. Es la que sale en la portada del disco de Archaeopteryx Ultraavantgarda. La chica de la derecha tenía unos tobillos preciosos.


Syberia me sorprendieron muy gratamente. A la derecha una experiencia estética que tuve a las cuatro de la mañana viendo a un par de colegas cenar de pie, en total oscuridad, recortados sobre el cielo rojizo de la verbena. Me pareció una escena bellísima, llena de sinceridad.


A las siete de la mañana o así del sábado vinieron unos notas poniendo dubstep a tope en una camioneta en plan serie de adolescentes americana y nos desvelaron.


¿Es que no se daban cuenta de que éramos más que ellos y además con mucha peor pinta? Casi les dan de hostias los stoners, pero al final huyeron con el rabo entre las piernas y pude dormir un par de horas más.


Yo también tenía que hacer mi aportación al género de fotos de pies, ¿no?


La chica de la izquierda se alejaba y apenas me dio tiempo a dibujarla. Me pareció que tenía una forma preciosa de caminar. Dobló la esquina y a los pocos minutos apareció Filemón —derecha—, con sus gafitas Carrera, su cigarrito y su muletita. Me hizo mucha gracia.


Estando de apalanque a la sombra (hacía un calor infernal) el sábado por la tarde conocimos a unos chavales bien majos. Resultó que uno de ellos conocía a Archaeopteryx Ultraavantgarda y vendimos un par de discos. Estuvimos con ellos hablando con ellos de música un buen rato y hasta nos ofrecieron un concierto. El de la derecha tiene un grupo muy guay, Apocynthion. Echadle un vistazo, merece la pena.


El chaval de la derecha resultó ser dibujante también. Nos pusimos a conversar agradablemente de arte y diseño y al final hicimos un drawing exchange, yo le dibujé a él y él me dibujó a mí. Echadle un vistazo también a su blog. ¡Hay que promocionarse!


El pobre tenía mono de dibujar, así que le dejé mi cuaderno. Compartir es vivir, ese es mi lema. Al final el cabrón se tiró a dibujar tetejas, hehe. Pues ahora tengo un original suyo para la posteridad.


A la izquierda Rober siendo acosado por Jonás, el yonki de Piedrasblancas. A la derecha Israel de Jardin de la Croix antes del concierto, menuda máquina, cómo toca la batería el cabrón. Somos fans, vinieron ya tres veces a Asturias y las tres fuimos a verles Charles y yo.


El chaval de la izquierda me pareció muy guapo. Se llamaba Pablo y me firmó el dibujo. A la derecha están Tere y Raquel, que fueron listas y se volvieron a casa cuando acabaron los conciertos en vez de quedarse a acampar —acabamos molidos—.

En resumen, el Stonefest una pasada, los grupos increíbles y un ambiente bien guapo. Conocimos a gente muy maja, dimos discos y tomamos helado para cenar. En cuanto a los dibujos, no sé, no me convencen demasiado. Creo que debería buscar alguna técnica más potente sin perder la inmediatez del cuaderno de campo. ¡Para el próximo Stonefest!

martes, 12 de febrero de 2013

Acuario

Y aquí están todos los dibujos de la visita al Acuario de Gijón. Pensaba colorearlos, pero al final se ve que no va a ser así. Todavía tengo dibujos de hace seis meses "pendientes de entintar".
Así que, en fin, disfruten.







No obstante, intentaré colorearlos.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

#Bilbao2012

El Guggenheim organiza una exposición acerca del artista austríaco Egon Schiele, que casualmente es mi artista favorito de todos los tiempos, así que, como es menester, fui a ver dicha exposición a Bilbao este puente. Y fueron unas vacaciones de lo más productivas.


Comencé a dibujar en el célebre cafetón de reuniones de intelectuales Iruña, fundado en 1903. El sitio era muy bonito y la gente muy interesante.



Dimos una vuelta por la ciudad antes de ir al Guggenheim. También nos dimos una vuelta por el Bilboko Arte Ederren Museoa, que tenía una exposición de Fernando Botero. Sinceramente, me parece horrendo. No sé a quién demonios puede gustarle.


Nos dimos una vuelta por el casco antiguo y cogimos el tranvía hasta el Guggenheim. No sabíamos cómo funcionaba eso exactamente, tal vez nos colásemos, pero pagar, pagamos. Me gusta el dibujo de la chica y el árbol, los coloreé con acuarela y unas gotas de lluvia, qué poético.


El rato que tardan en traerte la comida en los restaurantes, o en la sobremesa, son grandes momentos para dibujar. Además, suelen estar abarrotados de gente. El de la esquina superior derecha tenía entradas para aquella noche, no digo más.



Aquí tenenemos algunos dibujos chulos. Me gusta el de los Tulipanes, una de las míticas esculturas del Guggenheim, por Jeff Koons. Al otro lado tenemos las esculturas blandas de Claes Oldenburg, del que también había una exposición. De Schiele no hice ningún dibujo. Me dio sindrome de Stendhal y no pude hacer nada más que contemplarlos embobado a medio centímetro de distancia.


Fue una muy grata sorpresa ver que La materia del tiempo, de Richard Serra, seguía allí expuesta. Había visto la obra en otro viaje que hice en enero, cuando tenían una especie de doble exposición de Serra y Constantin Brancusi, y me encantó.
Al verlas en fotografías no impresionan tanto, puedes pensar "vaya, sí, es enorme", pero una vez las ves en persona todo cambia. No es que sean enormes, es que tú eres pequeñito a su lado, te metes dentro de ellas y ellas se meten dentro de ti. Cambian el ritmo del tiempo y del espacio, y te sobrecogen. Correr por dentro de la Serpiente, de más de 30 metros de largo es aterradoramente hermoso. No tengo palabras para describirlo.
Por cierto, las esculturas se van a quedar allí como mínimo hasta dentro de veinticinco años, si es que no se quedan para siempre, y sumado a lo de Schiele... tenéis que ir a verlo, sin excusa.



Después de la fantástica visita al Guggenheim y de saquear su liburdenda, fuimos a Santillana del Mar a ver la cueva de Altamira. El hotel era precioso, una lástima que no haya dibujado la fachada exterior. No obstante, me gusta bastante esta vista del balconcito. Hacía un frío de muerte.



En un restaurante de Santillana del Mar —donde tenían un flan de queso para chuparse los dedos— habían instalado una especie de escanciador automático extraño con forma de serpiente. La gente bebía la sidra a sorbitos, la sidra se bebe de un trago, por favor. En Bilbao también la bebían mal.
Fijáos en mi autorretrato en un grifo. Por Dios, soy horrible *risas*.

*Fe de erratas: en el dibujo, donde pone Atapuerca, quiere decir Altamira



Eso tan colorido es la entrada a la cueva de Altamira. En el museo tienen una reproducción de la cueva, a la original no dejan entrar porque se estropea. Además, en el museo tienen un original del ilustrador Fernando Vicente, que es uno de mis favoritos. No me lo imaginaba tan enorme.


En resumen, un viaje muy constructivo e inspirador, ya he realizado el sueño de ver en persona la obra del Maestro. Y para acabar, una gran cita de un gran artista:
El arte no puede ser moderno, el arte es eterno.
 Egon Schiele

martes, 7 de agosto de 2012

Madrid 2012 (I)

Este fin de semana —del 3 al 6 de agosto— me fui a Madrid, a ver museos, ir al zoo y morirme de calor, entre otras cosas. Pensé que haría muchos dibujos de fauna madrileña, ya sabéis, y al final lo que más dibujé fue fauna del zoo.

No obstante el viaje, en cuanto a lo artístico se refiere, no fue para nada en balde. Conseguí un libro bien grande y bien gordo de Fernando Vicente, uno de mis ilustradores favoritos y uno exclusivamente de bocetos de Klimt. Sólo por este último el viaje mereció la pena, porque todo lo que se encuentra de Klimt por ahí son obras terminadas, que es lo que gusta, ¿no?, con esos despliegues de oro y estampados de otro mundo, pero bocetos muy rara vez los encuentras. No ha visto uno El beso hasta que no ha visto su boceto. También me compré un librito de Toulouse-Lautrec y, apoyando a las nuevas generaciones, un cómic muy bonito de Ana Galvañ, con historias cortas bastante perturbadoras pero muy monas, todo ha de decirse.

Pero vayamos a lo que interesa.


La de arriba es una chica de aguileñas facciones que no paró de quejarse en todo el vuelo. Que si se retrasaba, que si "¿por qué tengo que esperar por alguien que ni siquiera conozco?" (sic), que si los azafatos tal, que si las azafatas cual. Repelentita.

Y la de abajo es una chica que vi en el Prado. Llevaba un sombrerete de paja y lo que yo pensaba que era una falda, pero resultó ser un pantalón. Al día siguiente la volví a ver en el Reina Sofía, y seguro que ella también me reconoció.

Tengo más dibujitos, sobre todo de animales, y hasta uno de Sandro Rey. Ya los iré poniendo aquí, gracias.

martes, 10 de julio de 2012

Nava

Estos dibujos los hice este fin de semana —del 6 al 9 de julio—, en el Festival de la Sidra, en Nava (Asturias).


Estos son Cliff, que hacía poco que se había levantado, y Reiki, que estaba intentado estudiar química. Confiaba en aprender por ósmosis.



Y este es Vitty, que está en verde porque es su color favorito. Le repetí el dibujo para que se lo llevara, pero no quedó tan bien como el de la moleskine —si os fijáis, en el primer dibujo, justo encima de Reiki se puede ver este dibujo—.
Además, él es mucho más guapo.